sábado, 22 de noviembre de 2008

51 - Otis Redding - Otis Blue - Sings Soul

Año: 1965
Nacionalidad: EE.UU.
Duración: 32:54
Pag.: 75

A pesar de haber grabado excelentes discos Redding se mantuvo como una figura de culto para unos pocos hasta 1965. Fue con el lanzamiento de este disco, lo que hizo que alcanzara notoriedad en los Estados Unidos. 

Así fue, Otis Redding, hijo de un pastor, llevaba el gospel en la sangre si bien abraza el soul, el R&B y el pop. Fue el artista negro que más atrajo a los hippies y rockeros de los 60, el que realmente traspasó los límites “raciales” y se integró en los movimientos musicales predominantes en la industria, sin perder las raíces y el carácter genuino del soul sureño. La cumbre llegó en 1966, con el lanzamiento de este genial álbum “Otis Blue”, su tercer LP. 

El álbum fue grabado en 24 horas, el 7 de julio de 1965: comenzaron a las diez de la mañana hasta las ocho de la noche (hora en que los músicos corrían rápidamente para cumplir sus compromisos en directo), para volver a empezar a las dos de la mañana y finalizar a las diez de la mañana del día siguiente. Ello da una idea de la manera frenética de trabajar y del grado de compenetración y cohesión de los músicos en el estudio. 

El álbum contiene composiciones propias destacando el éxito “I’ve been loving you too long” y “Respect”, y composiciones de los Rolling Stones (una versión exultante del “Satisfaction”) del gran Solomon Burke (“Down in the Valley”) y de uno de los ídolos de Otis, Sam Cooke (la emblemática “A Change is gonna Come”). También hay canciones atemporales como “Wonderful World”, una versión explosiva de BB King y el “My Girl” de los Temptations. Una mezcla atípica y muy personal, sorprendente para un artista del soul más profundo y áspero. 

Aparte de una gira extenuante y exultante por Europa, Otis actuó en el primer festival multitudinario de rock, el de Monterrey. Los hippies, pese a sus conciencias "abiertas" tan recelosos de lo negro, tan olvidadizos de la génesis, supieron de la llama del soul cuando Otis apareció en Monterey. Como recuerda Booker T.: “Nosotros jamás habíamos sido aceptados por el público blanco de los Estados Unidos. Monterrey podía haber sido en Alemania o quizás en Holanda, pero era en California. Era el primer anuncio de un cambio cultural y musical en Estados Unidos. Había nuevas sensaciones. La policía no estaba allí. Los Angeles del Infierno nos escoltaron hasta el concierto ¡ellos nos protegían! Podíamos entrar en un restaurante y tener un bocadillo gratis. Los hoteles estaban abiertos para todo el mundo. Era una sensación completamente diferente. La Historia estaba cambiando en ese momento y nosotros lo sabíamos. Creo que nos afectó nuestra manera de tocar aquella noche”. 

Menos de tres años después de este descorazonador disco, el avión del dulce Otis se estrelló en el lago Monona, Wisconsin, en diciembre de 1.967.